Microfinanzas

Unos 2 700 millones de personas carecen acceso a servicios financieros básicos. Muchas personas, no teniendo ahorros ni crédito, no pueden obtener préstamos para iniciar sus negocios o mejorar sus condiciones de vida. Es aquí donde entran en juego las microfinanzas.

Las microfinanzas brindan acceso al crédito, empoderando a las personas a invertir en sí mismos y en su futuro.

Hasta con el préstamo más pequeño se pueden crear negocios generadores de ingresos, enviar niños a la escuela, comprar medicinas y alimentos, o reparar un techo con goteras.

Préstamos, no auxilio

Al entregar préstamos y no subsidios, las instituciones microfinancieras constituyen una solución sustentable, a largo plazo. Las microfinanzas actuales se basan principalmente en el modelo del Banco Grameen, que hiciera famoso el Premio Nobel Muhammad Yunus.

Agentes de campo locales trabajan con pequeños grupos de prestatarios, donde la responsabilidad colectiva constituye la garantía que avala los préstamos.

Llenar el vacío

Las microfinanzas acuden a donde los bancos tradicionales no quieren o no pueden operar. Los bancos convencionales no aceptan prestatarios sin garantías, y los pequeños montos de los préstamos microfinancieros no ofrecen ganancias suficientes a los bancos.

Las microfinanzas llenan un vacío del mercado que de otra forma quedaría a merced de los prestamistas de corto plazo.